La fotografía de aves en vuelo requiere de una técnica adecuada y de la anticipación del fotógrafo. Además de conocer la técnica y adquirir pericia con la practica, se debe usar el equipo adecuado.

Equipo necesario

En el artículo equipo para fotografía de aves vimos lo necesario para fotografiarlas. Para hacerlo en vuelo necesitamos los objetivos con mayor focal debido a que las aves estarán a más distancia mientras vuelan que en reposo. También necesitamos cámaras y objetivos rápidos para congelar el movimiento mientras vuelan. Los teleobjetivos que recomiendo deben ser de focal larga o muy larga; de 400 mm, 500 mm o más, y cuanto más luminosos, mejor, para que el enfoque sea muy rápido y nos permita usar multiplicadores para ampliar la focal.

Naturalmente, no todos podemos permitirnos este tipo de objetivos que suelen superar los 6.000 €, aunque siempre podemos recurrir a objetivos zoom con focales máximas de 400 mm o 500 mm, que son mucho más asequibles y también nos darán buenos resultados. En mi caso uso el CANON EF 100-400mm f/4.5-5.6L IS USM y en ocasiones añado el multiplicador CANON Extender EF 1.4x II para lograr más acercamiento, a costa de perder luminosidad, característica muy importante para este tipo de fotografía ya que necesitamos disparar con tiempos de obturación muy cortos, teniendo que abrir mucho el diafragma y/o usar altas sensibilidades ISO a costa de perder profundidad de campo y/o aumentar el ruido de la imagen capturada.

Los teleobjetivos con grandes focales son pesados y difíciles de desplazar a mano; por eso y según el tipo de fotografía de aves que esté realizando, utilizo los siguientes tipos de soporte:

  • Monópode MANFROTO 676B + rótula 234RC para caza fotográfica.
  • Trípode MANFROTTO TR190XPROB + rótula 486RC2 para fotografía en hide o a la espera.

Configuración de la cámara

Antes de realizar la foto recomiendo configurar correctamente todos los parámetros de la cámara: modo de enfoque, sensibilidad ISO, velocidad de obturación, abertura de diafragma, modo ráfaga, etc. de lo contrario no tendremos tiempo de hacerlo y probablemente perdamos esa oportunidad única.

Para no perder la oportunidad, configuro la exposición antes de empezar a fotografiar y aunque en ocasiones uso exposición manual (M), la exposición en prioridad de abertura (Av) facilita mucho la tarea. Evalúo la luz y selecciono los parámetros teniendo en cuenta el fondo y la dirección en la que voy a disparar para obtener una correcta exposición en situaciones donde frecuentemente hay una gran diferencia de luminosidad del ave respecto a fondos como bosques, barrancos, agua; siendo la diferencia mayor cuando el fondo es cielo y la compenso aumentando la exposición en aproximadamente un paso para que el ave no salga oscura. Esta compensación varia ligeramente en función del color del ave, si es blanca la compensación tiene que ser mayor y si es negra no necesitamos tanta compensación.

Una dificultad añadida es que la luminosidad del fondo puede variar durante el vuelo del ave, pudiendo pasar de un cielo despejado y luminoso a una zona con nubes o a una arboleda en la sombra. Una buena solución es ajustar el modo de medición de la cámara en puntual y centrarlo en el ave.

Hay tres velocidades que afectan la fotografía de aves en vuelo:

  1. Velocidad de vuelo del ave que planeando es de unos 30 km/h (recorre 8,3 milímetros en 1/1000 de segundo).
  2. Velocidad de obturación muy rápida.
  3. Velocidad de enfoque del conjunto del equipo cámara-objetivo.

Recomiendo usar una velocidad de obturación de 1/1000 o superior para congelar el movimiento del ave en vuelo. Si la luz lo permite, utilizo velocidades de 1/1250 y hasta 1/2000. Si quiero dar sensación de movimiento con el batir de las alas, aumento el tiempo de exposición a 1/800 o 1/600.

Para capturar el mejor momento durante el vuelo suelo disparar en ráfaga, siendo una buena ayuda sobre todo si el ave aletea muy rápido; por ello, cuanto mayor sea la velocidad de la ráfaga y mayor sea el número de imágenes máximo que admite nuestra cámara en ráfaga, mejor.

En ocasiones, debido a la escasa luz, tendremos que aumentar la sensibilidad ISO para alcanzar velocidades de obturación adecuadas; así que, es importante que nuestra cámara tenga una buena respuesta con sensibilidades altas, algo que las cámaras modernas consiguen incluso a ISO de 3200 y superiores. Lo que hago es abrir el diafragma al máximo que me permite el objetivo, manteniendo el ISO en valores razonables.

Dado que el punto central del enfoque automático (AF) suele ser el más preciso, es también el más usado para este tipo de fotografía. El enfoque debe ajustarse con enfoque continuo (AI Servo) para mantener al ave enfocada en todo momento mientras se acerca o se aleja de nosotros. Comienzo a enfocar el ave cuando aún se ve pequeña y la sigo hasta que ocupe buena parte del visor eligiendo el momento adecuado de disparar.

Si estamos fotografiando varias aves en el mismo encuadre, es recomendable seleccionar medición ponderada matricial. Si nuestro objetivo permite seleccionar la mínima distancia de enfoque, lo pondremos en la mayor distancia para limitar el recorrido del enfoque reduciendo el tiempo la recuperación del enfoque.

Separo el disparo del enfoque para poder enfocar y reencuadrar sin perder el foco. También me da mas velocidad en ráfaga por no tener que reenfocar en cada foto y evitando la perdida de foco en algunas de ellas.

Por otra parte, recomiendo utilizar el estabilizador de imagen. Hay objetivos como el CANON que utilizo que permite seleccionar el modo de estabilización solo en el plano vertical, que es una gran ventaja cuando hacemos un barrido horizontal siguiendo la trayectoria del ave, no afectando la nitidez de la imagen.

En el artículo Cómo configurar la cámara para fotografiar aves, encontrareis las configuraciones que suelo usar para pasar rápidamente de una configuración para fotografiar aves posadas a una para cuando las aves emprenden el vuelo.

Composición

En fotografía de fauna incluyendo la de aves, es importante que la cabeza esté enfocada y que el ojo este visible y brillante para forzar que la mirada del observador de la foto se dirija a ese punto. Para conseguirlo, debemos enfocar el ojo del ave, asegurando de esta manera que la cabeza estará en  foco.

Siempre que tengas oportunidad, ponte a la misma altura que el vuelo de las aves. No es fácil conseguirlo, pero las fotos obtenidas tienen un atractivo especial (como la foto de portada en este artículo).

Intenta aproximarte todo lo que puedas para llenar en todo lo posible el encuadre con el ave que estés fotografiando, haciéndola mucho más espectacular sin necesidad de magnificarla. Si estoy usando un objetivo zoom, enfoco a una distancia focal corta y una vez enfocada aumento la focal hasta conseguir el encuadre evitando cortar el ave y reenfoco antes de disparar.

Procura buscar un fondo que contraste y resalte el ave que estés fotografiando, que sea lo más neutro y homogéneo posible para no quitarle protagonismo al ave como sujeto principal.

Evita las horas centrales del día, son mejores  las horas después de amanecer o antes del atardecer. Evita los fondos azules o blancos del cielo que desmerecen la imagen, a no ser que sea un cielo espectacular, o se trate de una especie rara que justifique cualquier fondo. También evita fotografiar aves en vuelo en días nublados o con niebla, a no ser que quieras sacar siluetas.

Ponte de espaldas al sol evitando contraluces y riesgos de quemarte los ojos con el sol a través del teleobjetivo.

Para conseguir mayor espectacularidad, procura que la posición de alas este en horizontal o en una posición que refuerce el ave según la acción que esté realizando. Es fundamental que las mismas no tapen el ojo del ave.

La sensación de movimiento la busco haciendo que las puntas de las alas queden un poco movidas, que el ave levante agua o polvo en el patear al despegar.

El momento en que despegan y aterrizan es muy especial y si estamos atentos y nos anticipamos a sus movimientos, conseguiremos grandes fotografías.

El viento es factor esencial para la fotografía de aves en vuelo. Si el viento sopla por nuestra espalda, tendremos más posibilidades de conseguir una buena imagen ya que las aves suelen aterrizar y despegar contra el viento por lo que su velocidad es menor y tendremos el ave de frente.

Si en la escena aparecen varias aves la composición es algo mas complicada. Evito que alguna aparezca cortada e intento que su distribución en la escena sea armoniosa y equilibrada. Tres aves suele ser una cantidad que facilita la composición y solo fotografío un número muy grande aves cuando es el propósito principal.

Pin It on Pinterest