Todos nosotros hemos experimentado situaciones en las que fotografiando en exteriores hemos deseado tener un objetivo con una distancia focal mayor para acercar aun más al sujeto. Un objetivo con mayor focal es en muchas ocasiones la mejor solución, sin embargo para la mayoría de nosotros adquirir un nuevo teleobjetivo con la focal más larga puede estar fuera de nuestro presupuesto.

Una solución alternativa sería montar un multiplicador delante de nuestros objetivos para conseguir esa deseada mayor focal.

Los multiplicadores, a veces también llamados teleconvertidores (teleconverters para Nikon) o extensores (extenders para Canon) por lo general son mucho más baratos que un objetivo de focal larga nuevo y pueden multiplicar la longitud focal de nuestro objetivo entre 1,4 y 2 veces. Los multiplicadores son en realidad un accesorio que se coloca entre el cuerpo de la cámara y el objetivo con el fin de multiplicar la longitud focal del objetivo.

Aunque se usan típicamente para incrementar la longitud focal de los teleobjetivos, también se pueden usar con frecuencia para incrementar la magnificación. El valor multiplicador se correlaciona directamente con la magnificación que proporcionan; un multiplicador de 2x doblará la magnificación del objetivo que estemos usando. Los multiplicadores incorporan lentes que hacen que se reduzca considerablemente la cantidad de luz que llega a la cámara.

Las desventajas que introducimos son:

  1. perdida de la calidad de imagen.
  2. incrementa el valor mínimo f/ (la máxima abertura) del objetivo, ocasionando frecuentemente que se pierda el autoenfoque en la cámara.

Los multiplicadores se hicieron muy populares en la década de los setenta cuando todo el mundo se puso a usar objetivos de focal fija. Incluso las SLR más sencillas incorporaban un objetivo de 50 mm f/2, y como segundo objetivo solía elegirse un teleobjetivo económico de 135 mm f/2,8. Esta situación hizo que se incorporaran rápidamente los multiplicadores. Por ejemplo, con un 2x, el 50 mm se transformaba en un 100 mm f/4 y el 135 mm en un 270 mm f/5,6. De igual forma, si utilizamos un multiplicador 1,4x con un objetivo fijo de 50 mm obtendremos una distancia focal real de 1,4 x 50 = 70 mm. Este concepto nada tiene que ver con el de factor de recorte del sensor, que si es el caso de tú cámara, deberás de multiplicar este resultado por este factor.

Hoy en día los multiplicadores se enfrentan con mucha frecuencia a objetivos zoom donde son mucho menos eficientes. Los objetivos zoom más populares son demasiado lentos haciendo muy difícil su uso con multiplicadores en la vida real. Donde sobre todo demuestran su utilidad es cuando se montan conjuntamente con objetivos rápidos, como máximo con f/2,8. Cuando se monta un multiplicador 2x con un objetivo rápido, por ejemplo con abertura constante de f/4 como el zoom 70-210 mm, se convierte en un objetivo de abertura constante de f/8. Esta abertura equivalente de f/8 afecta negativamente en dos aspectos: el primero es que a f/8 el sistema de autoenfoque (AF) de la mayoría de las cámaras no trabaja correctamente, y el segundo aspecto es que f/8 requiere tiempos de exposición muy largos.

En definitiva, con exposiciones más largas y doblando la longitud focal, casi siempre obtendremos imágenes borrosas por el movimiento de la cámara y por la dificultad de enfoque.

Para que un multiplicador de 2x sea útil, úsalo con objetivos de al menos f/2,8, y en el caso de un multiplicador de 1,4x, el objetivo al menos debe ser un f/4. Olvídate de multiplicadores de 3x, solo conseguirás imágenes con poca nitidez y oscuras.

Como hemos visto, los multiplicadores no son una alternativa realista a un objetivo de mayor distancia focal, ya que reducen la luz captada y hacen el autoenfoque prácticamente imposible excepto en objetivos de alta gama; y es por eso que tanto Canon como Nikon restringieron la compatibilidad de sus multiplicadores, ofreciéndolos solo para sus objetivos más caros y rápidos, de como máximo f/2,8.

Canon fabrica dos multiplicadores para sus DSLRs: de 1,4x y de 2x, sin embargo Nikon fabrica tres: de 1,4x, 1,7x y 2x.

Pros de los multiplicadores (Teleconverters/Extenders)

  • Longitud focal – El beneficio inmediato de usar un multiplicador es que amplía la longitud focal efectiva de cualquier objetivo con el que se use. Un convertidor 1,4x le dará un 40% extra (un 200 mm lo modificara en 280 mm) y un convertidor 2x le dará un 100% extra.
  • Coste – Si comparamos el precio de un multiplicador con por ejemplo, la compra de un objetivo de 400 mm, es una manera mucho más económica de aumentar la longitud focal.
  • Peso – No sé si has visto alguna de los objetivos de focal muy larga, cuyo diámetro y longitud suelen ser muy llamativos. Añadir un multiplicador de 2x a un objetivo de menor focal en vez de usar uno de los más grandes, ahorrará tamaño, peso y facilitara su manejo.
  • Mínima distancia de enfoque – usar un multiplicador implica que puedes mantener la longitud mínima de enfoque del objetivo (MFD – Minimum Focus Distance). Esto puede ser útil cuando no tienes un objetivo macro a mano y deseas poderte acercar a un sujeto que no esté muy alejado. Realmente no es como un objetivo macro dedicado, pero puede ser muy útil.

Contras de los multiplicadores (Teleconverters/Extenders)

  • Velocidad del objetivo – El primer punto a considerar cuando utilizamos un multiplicador es el impacto sobre la cantidad de luz que perderemos en la cámara, haciendo que la abertura máxima se reduzca. Cuando se utiliza un multiplicador 1,4x perderemos un paso y con uno 2x la perdida será de dos pasos.
  • Movimiento de la cámara – Al aumentar la distancia focal de un objetivo, cualquier movimiento de la cámara se hace muy apreciable. Los multiplicadores magnifican al sujeto y cualquier movimiento de la cámara. Para evitarlo deberemos aumentar la velocidad de obturación y/o inmovilizar la cámara con un trípode/monopode.
  • Velocidad de enfoque – Los multiplicadores también ralentizan la velocidad de enfoque, dependiendo de cada objetivo, y básicamente es un problema que introduce la poca luz. Algunas cámaras réflex digitales de gama baja, no pueden utilizar el enfoque automático con algunos multiplicadores y para todas o algunas de las aberturas.
  • Degradación de la imagen – Los multiplicadores no solo aumentan la distancia focal, también hacen más evidente cualquier aberración del objetivo al que se emparejan, degradando la calidad de imagen. Se hace más manifiesto con multiplicadores 2x, donde la nitidez y el contraste pueden verse afectados.

Conclusiones

Los multiplicadores son una solución asequible para ampliar la distancia focal, sin embargo, pueden afectar a la calidad de imagen y al rendimiento de la cámara en especial si el objetivo usado no es muy luminoso y de alta calidad. Para objetivos rápidos de f/2,8 y más rápidos, os recomiendo que uséis uno.

Procura no usar multiplicadores con la abertura máxima, reduciendo al menos un paso los resultados serán significativamente mejores. Ten en cuenta también, que en las longitudes focales más largas, la profundidad de campo se verá reducida, por lo que tendrás que buscar el equilibrio de estos factores.

Una alternativa a los multiplicadores es hacer las fotos con el objetivo disponible y más tarde, recortar las imágenes en su fase de posprocesado. Esta es sin duda la opción más barata, sin embargo, por propia experiencia recomiendo que uséis multiplicadores porque obtendréis mejores resultados.

Ten presente que los multiplicadores no funcionan con todos los objetivos y antes de comprar alguno, asegúrate de que sea compatible con el cuerpo de tu cámara y tus objetivos y que funcionen correctamente las funciones de autoenfoque y en su caso el estabilizador de imagen.

Recomendaciones

El Canon Extender EX 1,4x II es el que tengo en mi equipo y estoy muy satisfecho con sus resultados. Actualmente hay una nueva versión III que es muy similar. Es una buena solución cuando se necesita una distancia focal extra, aunque no recomiendo su uso de continuo siempre lo llevo en la mochila.

Aunque la mayoría de los objetivos compatibles con multiplicadores tienen la abertura máxima de f/4 o más amplia, hay algunos objetivos con focales más largas que tienen un f/5,6 de abertura nativa máxima, como es el caso del Canon EF 100-400mm f/4,5-5,6L IS USM cuando estamos con un zoom entre 260 mm y 400 mm. Realmente sólo las cámaras Canon de la serie 1 y la EOS 5D Mark III pueden enfocar automáticamente y solo con el punto central de enfoque con f/8 de abertura máxima, que es la que tiene la combinación de este objetivo con el multiplicador 1,4x. Con otros cuerpos siempre podemos recurrir al enfoque manual, pero teniendo en cuenta que con una abertura máxima pequeña tendremos un visor oscuro que dificultara mucho el enfoque manual.

En ocasiones utilizo esta combinación con mi objetivo EF 100-400mm f/4,5-5,6L IS USM convirtiéndolo en un 140-560mm f/6,3-8. Para macrofotografía, una excelente combinación es el objetivo Canon EF 180mm f/3,5L USM Macro con el multiplicador Canon EF 1,4x III Extender. Tendremos un conjunto con una focal de 252 mm, manteniendo la distancia de enfoque mínima y eso sí, perderemos un paso de abertura. Sin embargo no es posible montarlo mecánicamente con el Canon EF 100mm f/2,8L Macro IS USM, a no ser que como yo hago, interpongas entre el multiplicador y el objetivo un tubo de extensión como el Canon EXTENSION TUBE EF12 II.

Otras buenas combinaciones con el multiplicador Canon 1,4x son el objetivo Canon EF 70-200mm f/2,8L IS que lo transforma en un 98-280 mm f/4 IS y manteniendo la función IS; el Canon EF 70-200mm f/4L que lo transforma en un 98-280mm f/5,6, o el Canon EF 300mm f/2,8L IS que lo transforma en un 420mm f/4 IS.

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